Pocas palabras definen mejor Tailandia que el Thainess, ese arte de vivir de sus habitantes que se fundamenta en la cultura, el estilo de vida y la experiencia Thai y que conduce hasta la felicidad. Con este pretexto, el País de la Sonrisa invita a todo viajero a encontrar su lugar, sea en la frenética Bangkok, en las plácidas playas del sur o en las escarpadas montañas del norte. Todavía más cuando el viaje se acompaña de experiencias únicas, aquellas donde la exclusividad y el lujo conducen al visitante por alojamientos de ensueño, restaurantes con estrella Michelin y actividades prémium. Empezando por la capital, este viaje se detiene en Phuket, Krabi, Chiang Mai, Chiang Rai y Koh Samui, entre otros, para conocer la oferta más exclusiva de cada uno de estos destinos.
Contenido patrocinado por Turismo de Tailandia
Bangkok
Conocida entre los tailandeses como Krung Thep (Ciudad de los Ángeles), en Bangkok los rascacielos comparten espacio con templos históricos y los coches de lujo se conducen junto a tuk tuks. Aquí, la tradición y la modernidad se reverencian mutuamente no solo en las calles, también en los hoteles de cinco estrellas que incorporan elementos de la arquitectura tradicional y en los restaurantes más contemporáneos, donde se puede saborear lo mejor de la gastronomía tailandesa. Experiencias que permiten disfrutar de la Bangkok del siglo XXI sin necesidad de renunciar a su legado cultural.
1. Alojarse en el Mandarin Oriental Bangkok
La expresión ‘lujo asiático’ queda perfectamente reflejada en el Hotel Mandarin Oriental, donde el binomio tradición-modernidad adquiere todo su significado gracias a la arquitectura.
Emplazado a orillas del río Chao Phraya, su edificio de estilo victoriano emerge entre las torres de cristal y acero que lo rodean, mientras que en el interior, las influencias orientales y occidentales se entremezclan en cada una de las plantas del hotel. En la última planta del ala Chao Phraya del Mandarín Oriental Bangkok, se encuentra el restaurante Le Normandie, que a través de sus ventanales de suelo a techo, ofrece unas vistas impresionantes sobre el río.
Galardonado con dos estrellas Michelin cada año desde la edición inaugural de la guía de Bangkok, Le Normandie es aclamado por la cocina francesa contemporánea del chef Arnaud Dunand-Sauthier y su extraordinaria colección de vinos. Los productos y los sabores recrean platos que constituyen una experiencia gastronómica de alta cocina francesa.
Al otro lado del río Chao Phraya, un pabellón de estilo nórdico acoge la Sala Rim Naam, donde el cliente puede encontrar lo mejor de la cocina tailandesa: al mediodía con bufet, de noche con un menú gourmet. Todo acompañado de las actuaciones culturales y espectáculos de danza. Es, sin duda, una gran opción para conectar con la cultura tailandesa en el corazón de Bangkok. Cuenta, además, con una terraza donde aprovechar los últimos rayos de sol y contemplar cómo las luces de los edificios empiezan a reflejarse en el agua.
A este lado del río también se encuentra The Oriental Spa, un balneario con tratamientos para todos los gustos, desde los afamados masajes y rituales tailandeses hasta tratamientos para la cara y el cuerpo con lo último en tecnología médica. Además, dispone de instalaciones Fitness & Wellness con máquinas para entrenar, una piscina y clases dirigidas.
2. Dormir con vistas en The Okura Prestige
Pocas experiencias se igualan con dormir en The Okura Prestige de Bangkok. ¿El motivo? Un espectacular edificio de 34 plantas situado en el centro neurálgico de Bangkok. Con un diseño asiático que armoniza las culturas japonesa y tailandesa, el hotel cuenta con instalaciones de vanguardia, un sofisticado spa y una serie de restaurantes, entre los que se encuentra el japonés Yamazato. Sin embargo, la guinda del pastel está en la planta 25: una piscina infinita con vistas sobre la capital tailandesa ubicada junto a un centro de Spa y a uno de los restaurantes.
3. Subir al Lebua at State Tower
De altura también va la cosa en el hotel Lebua at State Tower. Famoso por aparecer en la película Hangover 2 (Resacón en Tailandia), ofrece una de las mejores panorámicas de la ciudad maridadas con las dos estrellas Michelin del restaurante Mezzaluna en la planta 65, donde disfrutar de platos elaborados con ingredientes japoneses y técnicas clásicas de la cocina francesa. Tres plantas más abajo, en la 62, el restaurante Sirocco reposa bajo la imponente cúpula dorada de Lebua, mientras una banda de jazz toca en directo.
4. Comer en Blue by Alain Ducasse
Más que un restaurante, Blue by Alain Ducasse es una experiencia culinaria en toda regla. A orillas del río Chao Phraya, su acogedor interior inspirado en los jardines parisinos de Versalles también hace honor a la tradición artesanal tailandesa con un diseño vibrante orquestado por la agencia de renombre mundial Jouin Manku.
Blue ofrece un espacio acogedor en pleno centro de la capital tailandesa, en el que los azules, los dorados, los cremas y la madera natural dominan la paleta y se combinan con las vistas que ofrece el enorme ventanal. El resto lo hace la gastronomía francesa: al mediodía se sirve un “Lunch Set”, mientras que el resto de la jornada queda reservado para los menús a la carta y de degustación.
5. Ir de compras en ICONSIAM
Junto a los hoteles y restaurantes de primera categoría, a orillas del Chao Phraya emerge el centro comercial más grande de Tailandia: el ICONSIAM. Sus 525.000 metros cuadrados se dividen en el Iconluxe, una zona de lujo con tiendas de alta gama, y el resto del mall, un paraíso de las compras que además cuenta con siete zonas dedicadas a la restauración. Las tiendas de lujo y restaurantes comparten espacio con salones de belleza e incluso un parque infantil en un escenario que también atrapa al visitante con a su espectacular arquitectura. Además, dentro se encuentra el SookSiam, que reúne las mejores especialidades gastronómicas de cada una de las zonas del país y cuenta con un mercado flotante con barcas y agua incluidos.
6. Viajar en tren con Belmond
En Bangkok culmina una de las experiencias más espectaculares del Sudeste Asiático: el Eastern & Orioental Express. El viaje va desde Singapur hasta la capital de Tailandia, con paradas en Malacca, el bosque Janda Baik, Penang y el Golfo de Tailandia. Aquí, se desciende del tren para embarcar en un catamarán y bajar en playas de arena blanca y agua cristalina frente a acantilados que son un paraíso para las aves.
Todo el trayecto se acompaña de espectaculares vistas gracias a los ventanales del tren, que ofrece un mundo de glamour clásico mientras se viaja entre antiguas maravillas y ciudades cosmopolitas.
En conclusión, el viaje combina la aventura con la relajación que aportan los característicos vagones verdes y dorados, con un interior repleto de paneles de madera de cerezo, sedas tailandesas y bordados malayos. Durante el día, los camarotes inundados de luz se convierten en un salón privado, ya sea en categoría Pullman, State o Presidential.
Phuket
A 862 kilómetros de la capital, Phuket se presenta como un paraíso terrenal para los amantes de las playas de arena blanca, las aguas cristalinas y el buceo. También de la exclusividad y la naturaleza, ya que aquí, en uno de los destinos más bellos y frecuentados de la costa de Andamán, los hoteles 5 estrellas afloran en medio del bosque y las delicias de los restaurantes gourmet se saborean frente al mar.
7. Alojarse en el hotel Amanpuri Phuekt
En este hotel de la idílica costa oeste de Phuket, el lujo experimental adquiere todo el significado. Todavía más cuando se está en una península privada llena de cocoteros a orillas del mar de Andamán. Amanpuri Phuket cuenta con una serie de villas de lujo y pabellones de estilo tailandés y un exclusivo spa y centro médico donde el huésped puede disfrutar de terapias holísticas tailandesas, inmersiones de bienestar personalizadas de varios días y programas deportivos.
Aquellos que así lo deseen, pueden practicar boxeo tailandés, sumergiéndose en uno de los deportes más importantes del país y conectando así con la cultura. Los restaurantes culminan la vivencia con sabores de la de cocina tailandesa, pero también japonesa, italiana, mediterránea y sudamericana. Continuando con este viaje a través de los sentidos, Phuket cuenta con una variada oferta gastronómica influenciada por las huellas que dejaron los colonos portugueses y los empresarios y mineros chinos.
8. Comer en Blue Elephant
Ejemplo de este legado se encuentra en el Blue Elephant, donde la arquitectura sino-portuguesa de la mansión Phra Pitak Chinprac invita a hacer un viaje a inicios del siglo pasado. Ubicado en el centro histórico de la ciudad de Phuket, ofrece creaciones gastronómicas del sur de Tailandia, tanto del pasado como del presente, elaboradas por el chef Noroor Somany Steppe. Cuenta además con un Thai Brasserie donde la cocina tailandesa creativa adquiere todo el protagonismo.
9. Relajarse en Atsumi Healing
La inmersión se eleva a otro nivel cuando se disfruta de Tailandia sin prisas. En Phuket se concentra parte de los centros de bienestar del país, entre los que se encuentra el Atsumi Healing, donde todas las actividades se enfocan a conectar con uno mismo. Ofrece retiros para sanar el cuerpo, la mente y el espíritu de la mano de profesionales con terapias, el tratamientos y asesoramiento, así como actividades de yoga, meditación y alimentación consciente en medio de un jardín tropical.
10. Jugar al golf en Red Mountain Golf Club
Este campo, que se abre paso a través del escarpado paisaje de una antigua mina de estaño, ofrece la oportunidad de jugar al golf mientras se disfruta de la naturaleza del interior de Phuket. Los 72 hoyos del Red Mountain Golf Club se reparten por búnkers naturales, barrancos y elevaciones que retan a cualquier experto del golf. A medida que uno se abre camino a través de estos cambios de elevación, las vistas panorámicas recompensan todo el esfuerzo.
11. Disfrutar de la noche en Catch Beach Club
De regreso a la costa, los Beach Clubs se convierten en la excusa perfecta para no abandonar la playa ni un segundo. En espacios como el Catch Beach Club, ubicado en la extensa playa de Bang Tao, se puede disfrutar de masajes, un baño en la piscina infinita, un cóctel en las hamacas o algún que otro plato del menú a la carta. Cuando cae el sol, el espacio se reinventa para ofrecer lo mejor del panorama nocturno tailandés con DJs residentes internacionales, cócteles de especialidad y eventos que no dejan indiferente.
12. Brindar a alta mar con Andaman Cruises
En Phuket se disfruta a todas horas y de todas las formas, también desde el agua. Y es que a bordo de un yate, el archipiélago parece todavía más impresionante. Andaman Cruises ofrece salidas para acercarse a los acantilados de piedra caliza y playas de arena blanca, y sumergirse entre peces tropicales en las aguas de Andamán. Una experiencia que se adapta a todos los públicos: ofrece desde actividades deportivas con las que saltar del yate y conectar todavía más con el entorno hasta momentos de relax con una botella de champagne al atardecer.
Krabi
Al otro lado de la Bahía de Phang Nga y con 3.200 kilómetros de litoral, Krabi atesora un archipiélago laberíntico, donde las islas parecen irrumpir verticalmente fuera del mar y las playas solitarias solo son accesibles en long tail boat.
Islas que atesoran santuarios de vida salvaje, cuevas marinas, arrecifes de coral, acantilados de piedra caliza, aguas termales y Parques Naturales en los que se incluyen las espectaculares y afamadas islas de Koh Phi Phi y Koh Lanta.
13. Alojarse en el Layana Resort & Spa
Precisamente en esta última se encuentra el hotel Layana Resort & Spa. Ganador de los World Luxury Hotel Awards 2017, esta propiedad frente a la playa es mucho más que un alojamiento de vacaciones, es un complejo de estilo de vida de la isla.
Cuenta con un total de 57 lujosas habitaciones, suites y villas diseminadas en medio de la naturaleza y a pocos pasos de la playa de arena blanca. Cada una de ellas goza de balcones privados con vistas a las montañas y al mar. Los huéspedes también pueden disfrutar del galardonado Linger Longer Spa con tratamientos de salud, belleza y masaje que le devolverán la armonía interior y el bienestar y de los espacios Wine & Dine.
14. Dormir y comer en Rayavadee
Cuando lo mejor de la naturaleza y de la mando de hombre se juntan, aparecen espacios como del hotel boutique Rayavadee. Ubicado en un entorno inigualable en medio de tres playas de arena blanca y el característico paisaje de piedra caliza de Krabi, cuenta con un programa de compromiso medioambiental. De hecho, los imponentes acantilados rodean el complejo, siendo por mar la única forma de entrar y salir.
Entre villas rodeadas de palmeras, piscinas y espacios para satisfacer todas las necesidades, se encuentra el restaurante The Grotto, donde una comida entre cuevas se convierte en toda una experiencia. Emplazado debajo de un antiguo acantilado de piedra caliza en la playa de Phranang, ofrece cócteles y un menú de bocadillos sin necesidad de abandonar la playa. Cada noche, además, prepara barbacoas con reserva previa a la luz de la luna.
Chiang Mai
Conocida como la «Rosa del Norte» de Tailandia, Chiang Mai es una de las maravillas naturales y culturales más frecuentadas del país. Y no es de extrañar, pues atesora pagodas y templos históricos y un entorno donde hacer excursiones de trekking y rafting y visitar aldeas y reservas de elefantes. Una experiencia que se eleva al siguiente nivel gracias a la amplia variedad de opciones gastronómicas, de alojamientos exclusivos y actividades que dejan boquiabierto a cualquiera.
15. Hospedarse en el resort Anantara Chiang Mai
Esta conexión entre lo natural y lo cultural se reproduce en el Anantara Chiang Mai Resort, que hace de su ubicación en río Mae Ping su principal atractivo. Situado entre un imponente muro y el río, el complejo ofrece la tranquilidad de los resorts sin olvidar el destino donde está ubicado. Varias actividades y excursiones permiten disfrutar de Chiang Mai, desde tours en globo y helicóptero hasta cruceros por el río y rutas a pie para conocer sus templos y su entorno natural.
Las suites y habitaciones cuentan con un diseño tropical abierto con motivos y materiales tailandeses contemporáneos perfectos para descansar y desconectar. Asimismo, la piscina exterior, los espacios de wellness y boxing, el loungebar y un complejo donde tomar el té todas las tardes hacen de este hotel un destino en sí mismo.
16. Volar en globo con Balloon Adventure Thailand
Tailandia suele encabezar las clasificaciones de los mejores destinos para sobrevolar en globo. Uno de estos es Chiang Mai, donde cada año se celebran festivales internacionales y eventos locales en relación a los globos. La empresa Balloon Adventure Thailand, organizadora de estos eventos, ofrece vuelos en globo tanto privados como conjuntos con desayuno incluido.
Chiang Rai
También con la naturaleza y la cultura como protagonistas, Chiang Rai ofrece un respiro a aquellos viajeros que busquen alejarse de las aglomeraciones sin perder comodidades. Destaca por las visitas tribus locales de montaña, la observación de fauna exótica o las excursiones el Triángulo de Oro, donde Tailandia, Laos y Birmania se juntan dando lugar al antiguo centro de comercio y producción de opio en el mundo, una realidad que tuvo mucha influencia en las prácticas culturales y estilos de vida de la región. Son varios los hoteles y empresas que permiten experimentar esta región del norte de Tailandia de la forma más exclusiva.
17. Alojarse en las tiendas del Four Seasons Tented Camp Golden Triangle
Precisamente en el Triángulo de Oro es donde se ubica uno de los hoteles más espectaculares de toda Tailandia: el Four Seasons Tented Camp Golden Triangle, un campamento de lujo ubicado en plena selva. Hogar de elefantes, estos gigantes de Tailandia son los protagonistas del campamento en incluso pueden verse chapoteando en el río. Las habitaciones, por su parte, están situadas en lo alto de las copas de los árboles y cuentan con espacios abiertos y grandes terrazas exteriores con jacuzzi.
18. Navegar el río con los cruceros de Mekong Kingdoms
Por el Triángulo de Oro pasan los cruceros que recorren una de las vías fluviales más impresionantes del mundo. A bordo de los barcos de Mekong Kingdoms, es posible disfrutar del río de una forma distinta desde Luang Prabang, una mística ciudad de templos dorados y antiguas maravillas de las montañas del norte de Laos hasta varios enclaves del Mekong, donde realizar excursiones. Ejemplo de estas rutas es la que conecta los antiguos reinos de Lanna y Lan Xang.
19. Visitar la plantación de té Choui Fong
Al norte de Chiang Rai se encuentra la plantación de té más grande de toda Tailandia. Con una historia que se remonta al año 1977, Choui Fong es mucho más que una plantación: es la historia del norte del país. Hoy, todos sus tés, entre los que se encuentran el verde, el oolong, el jazmín, el Pu-eh y el Ti kuan yim, se cultivan de forma orgánica y se recogen a mano. Cuenta además con dos bares donde pueden degustarse frente a los extensos campos.
Golfo de Tailandia
Los resorts, restaurantes de renombre internacional y clubes nocturnos encuentran en el Golfo de Siam o de Tailandia el enclave ideal para acoger a sus huéspedes y clientes, ya sea en islas y playas de ensueño o en ciudades costeras repletas de rascacielos.
20. Hacer un retiro espiritual con Samahita Retreat
Una de estas islas es Koh Samui, donde las actividades más populares incluyen cursos de cocina, clases de yoga, entrenamiento de Muay Thai, buceo e incluso golf. Entre toda la oferta de ocio, los centros de bienestar adquieren especial relevancia gracias un entorno de selva tropical y agua cristalina hacen el resto. Samahita Retreat es el espacio ideal para centrarse en uno mismo y practicar yoga, retiros espirituales y programas de alimentación consciente.
21. Cuidarse en Chiva-Som
Hua Hin (Prachuap Khiri Khan), donde años atrás se establecía el primer resort de playa de toda Tailandia gracias a la línea de tren establecida en 1920, hoy es uno de los destinos más exclusivos del país. Entre su variada oferta de ocio, el centro Chiva-Som marca la diferencia con sus actividades holísticas, programas de entrenamiento y un entorno que tiene todo lo que define a un santuario.
22. Hospedarse en el hotel Hilton Pattaya
A 150 km al sureste de Bangkok, Pattaya (Chonburi) se posiciona como uno de los destinos de costa más frecuentados tanto por tailandeses como por turistas. Su éxito radica en la amplia oferta de alojamientos, locales nocturnos y actividades para todos los gustos. Con una ubicación envidiable, el Hilton Pattaya Hotel cuenta con habitaciones exclusivas, una piscina infinita en el piso 16, spa y restaurantes. En la última planta, la 34, el Horizon Restaurant & Bar ofrece menús a la carta y cócteles exclusivos con vistas únicas de la bahía de Pattaya. De noche se transforma en un local nocturno al ritmo de DJs internacionales.
23. Jugar al golf en los campos de Amata Spring Country Club
También en Chonburi y a escasos kilómetros de la capital y de Pattaya, el campo de golf Amata Spring Country Club atrapa a los amantes de este deporte gracias a su gran variedad de campos y hoyos y a su prestigiosa competición Royal Trophy, donde acuden equipos tanto de Asia como de Europa. Durante todo el año, el club se mantiene en las mejores condiciones, aunque la mejor época para visitarlo es entre noviembre y febrero.
Centro de Tailandia
Con la frenética Bangkok como campo base, la zona central de Tailandia atesora espacios naturales de gran interés como el Parque Nacional Khao Yai, ubicado a 120 kilómetros de la capital. Patrimonio Mundial de la Unesco, cuenta con más de 3000 especies de flora, árboles centenarios y una gran variedad de fauna salvaje.
24. Dormir en el resort boutique Isaan-Isan
Justo en este Parque Nacional se encuentra el hotel Isaan-Isan Boutique Resort by Andacura, una ubicación ideal para salir de excursión. Aunque sus 72 habitaciones decoradas con estilo tailandés, la piscina, los servicios de spa y los dos restaurantes hacen que alojarse en este hotel boutique ya sea toda una experiencia en sí sola.
25. Volver a lo esencial en la granja Jim Thompson
Un poco más al norte, Korat es el destino ideal para practicar agroturismo y ecoturismo. La granja Jim Thompson Farm, la misma empresa que crea sedas tailandesas de lujo, trabaja con métodos de cultivo sostenible donde la visita se convierte en algo más que un simple recorrido: se conecta con la cultura de Korat. Cerca, el pueblo tradicional Esaan (ya en el noreste), permite volver a lo básico tanto con la agricultura como con la forma de vida de sus habitantes.
26. Viajar en barco tradicional con Mekhala River Cruise
Desde Bangkok hasta Ayutthaya, la experiencia de viajar en una barcaza de arroz tradicional con Mekhala permite recorrer de noche por el río Chao Phraya y visitar destinos tan impresionantes como Ayutthaya, Patrimonio de la Humanidad desde 1991. Siguiendo los caminos de las procesiones reales, es una oportunidad para vivir escenas de la vida ribereña, así como degustar la auténtica cocina tailandesa de ribera como las gambas de río.
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